viernes, 31 de julio de 2015

Vamos a la huerta murciana!

Tengo una amiga murciana, que nos ha invitado a pasar unos dias en su casa en el campo.
Y por supuesto, le llevo algún regalo.
Y como ultimamente disfruto tanto con los ositos, pues he pensado ¿Que tal una osita murciana?

Y aquí está ella, con sus verduras recién cogidas de la huerta.


Las verduras son de Fimo. 
El traje es el típico de Murcia.
La falda la he hecho con una tela de raso bordado, y la blusa de batista.

 El mantón es de crespón y le he bordado unas flores, igual que al mandil de batista

La flor de la cabeza la he hecho con cinta de raso




Y como necesitaba un habitáculo, le he preparado un farolillo.
Por dentro lleva un paisaje de la huerta murciana al fondo y un suelo de cesped



 Por fuera, detrás de la foto de la huerta un muro de piedras



Y así queda la osita dentro





Espero que le guste. Yo me he divertido mucho acicalándola.

Gracias por la visita. Besos a todos.

domingo, 12 de julio de 2015

Osito explorador

No hace mucho hice una entrada con el baul de mis ositas y sus huellas doradas. En él se podía ver la foto de papá oso muy arreglado con sombrero y corbata. Pero ¿Dónde estaba ese papá ausente? ¡Pues explorando por tierras lejanas!
Así que para no dejar la historia inacabada, hice otro baul del osito explorador.
Lo hice casi a la vez que el de las ositas, pero como quería regalarle uno igual a mi amiga Elena para su cumpleaños y había de ser sorpresa, lo he retenido hasta ahora en las entradas en borrador.

Pero aquí está por fin papá oso rodeado de sus imprescindibles.






 En la tapa, como no, está la foto de sus chicas y las cartas que les escriben


 Un Atlas es necesario. La cámara de fotos y sus cuadernos para documentar sus descubrimientos. Por supuesto no puede faltar el pasaporte.

 Mapas, planos de tesoros, linterna, catalejo, lupa y brújula.



 Botes para los especímenes capturados para su estudio


 En la parte de abajo del baul, mas imprescindibles.




 Una tienda de campaña, un chubasquero, una mochila




 Mas mapas y planos, una cuerda, una manta, un cazamariposas y su inseparable cantimplora, completan la equipación.





 Y este es el baul de mi osito explorador.


El de Elena es un poco diferente. Os lo enseño también.


 La caja es un poco mas  pequeña



Y él, un poco mas bajito y peludo



Por lo demás son casi iguales, salvo que como es soltero, no tiene foto familiar. 


 Y su plano del tesoro es algo diferente también.



 Le ha encantado y yo he quedado muy contenta por eso.
¡Feliz cumpleaños, mi querida Elen!

Espero que a vosotros os hayan gustado también.



martes, 23 de junio de 2015

Estela y Mauro ..el libro



Como ayer anuncié, hoy es el lanzamiento de "Estela y Mauro" El País de los Cuentos sin Escribir. Una bella historia que os pongo a continuación.

Las ilustraciones y la portada son minicuadros de punto de cruz. Mi aportación al libro.
Espero que os guste y os emocione tanto como a mi, y si queréis ver más, visitad el blog de la escritora. (Blog de Elena) No os arrepentiréis.
Y mañana, ella mostrará la deliciosa escena en la que ha recreado la esencia de la historia

ESTELA Y MAURO (El País de los Cuentos sin Escribir)





Más allá del horizonte, donde la bruma se confunde con las montañas y el arco iris toma apoyo para desplegar su manto de color sobre el cielo, rodeado de verdes y frondosos bosques, florece el País de los Cuentos sin Escribir.




Allá, en deliciosa y despreocupada libertad, van y vienen las palabras y las letras, jugueteando como los cachorros de la última camada, descubriendo la vida, los puentes y los laberintos de mil historias a la espera de ese tren de horario incierto que, quién sabe si algún día, se los lleve hasta las páginas de un libro y de allí a la eternidad…




Allá, en busca de una historia a retazos intuida, llegó Estela cuando apenas clareaba una mañana de mayo que jamás olvidará.

Apenas cruzó la linde que marcaba el final del bosque, un revuelo alborotado de palabras, signos, exclamaciones y letras se agolpó a su alrededor. Bienvenida fue la primera en sonreírle y Curiosidad la que dio voz a la pregunta que todos llevaban esbozada entre los labios: “quién eres? qué has venido a hacer aquí?” Receloso, que desde una cierta distancia y amparado entre las sombras, no dejaba de mirar hacia el andén de la estación, hizo llamar por señas a Cautela y Desconfianza y sin que nadie lo notara, se alejaron sigilosos para no dejarse volver a ver. Vanidosa se sentía tan dichosa que, de inmediato, corrió a preparar sus maletas, absolutamente convencida de que, aquella noche, el mundo entero se aprestaría a mirarla bailar y Estela, recorriendo con sus dedos temblorosos la espiral de su cuaderno, sonriendo al abecedario, dulcemente respondió:

- Vengo a buscar una historia que una noche, entre sueños, soñé. He recorrido el mundo entero tratando de encontrarla, no hay libro que no haya leído, ni rincón donde no haya buscado. A todo el que he preguntado por ella he sorprendido y nadie ha sabido darme razón. Vengo a buscar esa historia porque quiero conquistar con ella un corazón que parece estar hecho de acero y acompasar su latido al ritmo de mi corazón.

Un manto de sorpresa y de silencio recorrió de extremo a extremo aquel País de los Cuentos y por un instante pareció que hasta el tiempo se detenía.

Autoridad fue la primera en reaccionar y con su voz templada y profunda, dirigiéndose a Estela, dijo:

- El tren de horario incierto ha partido millones de veces desde esta estación, cargado de cuentos e historias que sin duda debes conocer. No fundiría alguna de ellas el acero de ese corazón que no late?





Con tristeza, Estela les habló de Mauro, el niño obligado a ser hombre antes de tiempo, con la vida apenas estrenada pero tan vapuleado por ella que, perdidos los sueños y la sonrisa, solo puede vagar en un océano de pesadillas que no le permite conciliar el sueño. Mauro y su corazón helado, Mauro, su amigo, su anhelo… y a la pregunta de Autoridad, respondió:

- Se las he contado todas; algunas lo asustan y humedecen su mirada, otras lo entristecen y lo desvelan, las hay que no comprende y por eso, lo enfadan, otras le dan risa y se atraganta, la mayoría no consiguen llegar hasta su corazón y se le pierden en el camino. Ya no sé qué hacer… 

Tal fue el efecto que provocaron sus explicaciones, que el Gran Consejo de las Palabras fue convocado de inmediato a deliberar en la cripta y allá permanecieron sin descanso doce días con sus noches hasta que el tintineo de la campana de la estación anunció que el tren estaba a punto de llegar.





…/…

Muchos años después… 


Una lágrima resbaló incontenible por su mejilla cuando al abrir el cajón de aquella cómoda sus manos toparon con la espiral de aquel cuaderno que nunca llegó a olvidar del todo y su corazón regresó a aquel vagón de tren donde, nerviosa e ilusionada, trataba de poner orden en aquel tropel de palabras que el Consejo de los Cuentos puso en sus manos antes de partir. Promesa, Fantasía, Lealtad, Fe, Fuerza, Ilusión, Confianza, Amistad, Complicidad, Paciencia… todas seguían allí sonriéndole con la misma ternura que aquella primera vez. 
No pudo evitar una carcajada al recordar los ojos desesperados de Amor corriendo con todas sus fuerzas por el andén de la estación y los apuros que pasó cuando, alcanzada por fin la barandilla del último vagón de aquel tren en marcha, trataba de vencer la fuerza del viento que lo agitaba como la bandera de una goleta hasta que consiguió refugiarse en su cuaderno. 
Se preguntó si Vanidad habría terminado ya de llenar sus maletas y Receloso habría conseguido vencer su timidez y con una dulzura infinita, ahuecó el cojín de aquella butaca donde no mucho tiempo después, Mauro dormiría plácidamente su siesta prendido de su mano en ese remanso que es el tiempo antes de que los niños regresen de la escuela… 



Autora: Elena Gutiérrez

Ilustraciones: Victoria Cascales
Revisado por: Azucena Sánchez y Mª Ángeles Vallecillos
Editorial: Zulueta`s World


lunes, 22 de junio de 2015

Magia con las palabras

Tengo una amiga que hace magia con las palabras; Elena (Zulueta). Mi Elen :)
Escribe unas historias preciosas, llenas de sensibilidad y encanto. La última, un cuento sobre un perrito volador que editó en miniatura y enamoró a todo el que lo leyó.
Tras ese éxito, le pedimos y le rogamos que escribiera otro. Y ella aceptó con la condición de que lo hiciéramos en colaboración. 
Ella escribía la historia. Azucena y Mavara, aportarían ideas y sugerencias. Y yo me encargaría de ilustrarla.

Y así es como nació este proyecto. Un proyecto que nos ha deparado risas, ilusión y entusiasmo y que ha dado como resultado algo único.




Un cuento sobre el amor, la entrega, la esperanza y las emociones, que Elena, no solo ha escrito, sino que además ha escenificado de una manera muy hermosa.
Mi aportación son unos cuadros a punto de cruz que recogen las imágenes de los momentos mas significativos de la historia.
Y además, he tenido el honor de escribir el prólogo. Porque este libro, tiene prólogo:

Fray Luis de León dijo: "Faltan palabras a la lengua para los sentimientos del alma"

Esta historia trata de la búsqueda de esas palabras, y su autora, con sensibilidad y ternura, nos transporta a un mundo de fantasía y belleza, que queda prendido en nuestro corazón.

Para mi ha sido un placer colaborar en este libro con las ilustraciones, y un honor, ver mis cuadros en sus páginas.

Victoria Cascales






Como todo buen libro, necesita de un lanzamiento, y será mañana cuando, de forma simultanea, pondremos la historia y las imágenes en su blog y en el mío.
Os espero en el estreno mundial.
Estoy segura de que os gustará.




martes, 2 de junio de 2015

Sigamos las huellas


Siempre me han encantado los ositos de peluche. Será porque de pequeña no tuve ninguno. Entonces no se llevaba lo de tener peluches, al menos en mi entorno. Muñecos si, muchos, pero peluches no tuve hasta que cumplí los 16 años y mis amigas me regalaron un osito. 
Desde entonces, he tenido fijación con los osos peludos. Casi tanta como con las miniaturas. Y como son facilmente combinables, pues me he hecho este regalo para mi.


¡Una caja llena de huellas doradas!


Por si mi introducción no es lo bastante clara, estas huellas habrán dado una pista ¿No?

Está bien, veamos que hay dentro.



Es un rinconcito de la habitación de las ositas que han pasado un día de compras. Claro está, en Cherubín.

Os la enseño con mas detalle










Pongo una foto de la caja antes de llenarla de cosas para que se vea cómo he planteado ese trocito de habitación. La idea me la dio una amiga, y yo, que no soy tonta, acepto encantada las buenas ideas.


Espero que os haya gustado. Yo he disfrutado mucho haciéndola. 

Gracias por vuestras visitas y comentarios, y bienvenida mi nueva seguidora.